Encuentra la señal. ¿Abres la app cuando estás aburrido, cansado, ansioso, esperando, procrastinando, en la cama o entre tareas? La señal importa porque el bloqueo es más fuerte cuando interrumpe el momento automático.
Nombra la rutina. La rutina puede ser revisar Instagram, deslizar TikTok, ver YouTube Shorts, refrescar Reddit, abrir X, navegar Pinterest, revisar apps de citas como Tinder, Hinge, Bumble o Grindr, o leer titulares de noticias.
Fíjate en la recompensa. Quizá la app da novedad, escape, validación social, ruido, enojo, consuelo o simplemente algo que hacer. No necesitas moralizarlo. Necesitas saber qué estás bloqueando.